

Un médico de la infantería estadounidense se para enfrente de un iraquí lesionado afuera del área de cuidados médicos de la compañía. Los soldados sospechan que el hombre formó parte de un grupo de insurgentes que recibió un disparo de un tanque estadounidense mientras intentaba disparar un lanza granadas-cohete (RPG). Los médicos estadounidenses son obligados a proveer cuidados médicos tanto a insurgentes como a soldados.